Que es el ácido láctico y como puedo evitarlo en entrenamientos

Parece increíble de creer que nuestro cerebro sea tan poderoso como para crear sustancias que sean capaces de proteger a nuestro organismo. Pues eso es realmente cierto y una de las pruebas vivas de ello es el ácido láctico. Gracias a las funciones del mismo se pueden llegar a obtener excelentes ventajas, aunque también claras desventajas al momento de realizar ejercicios.

Concepto

Este compuesto químico es la derivación o el resultado de utilizar una gran cantidad de glucosa como fuente de energía. Sin embargo, esto no se da si hay mucho oxígeno, lo que quiere decir que mientras más oxigeno haya en nuestro organismo y músculos al momento de realizar ejercicio, menor es la probabilidad de generar ácido láctico.

Su aparición es muy probable solo en ejercicios donde se esfuerzan al máximo los músculos, aunque el HIIT también puede causar el efecto de ácido en algunos músculos en concreto si se trabaja de manera correcta.

Por qué el ácido láctico nos causa fatiga

acido lactico acumulación

El problema de generar ácido láctico es evidente, la fatiga llega a causarnos también un dolor en cierta área muscular si se trabaja luego de haber mantenido sesiones de ejercicio en la misma sin haber tenido mucho oxígeno.

Mantener una gran cantidad de oxigeno mientras se realiza ejercicio es muy difícil y es por ello que la fatiga parece inevitable. Por esa razón los esteroides anabólicos suprimen al máximo el ácido, todo gracias a dar mayores transportes de oxígenos gracias al aumento de la hemoglobina.

¿Es bueno entrenar con ácido láctico?

Para nada, es uno de los peores enemigos y a su vez el mejor aliado del deportista. Funciona como arma de doble filo porque es una de las alarmas que nos da nuestro cerebro para indicar que hemos hecho entrenamiento correcto. Sin embargo, muchos deportistas malinterpretan el concepto y deciden entrenar más allá, ocasionando múltiples lesiones y otras desventajas como:

  • Interviene negativamente en el metabolismo del calcio en el músculo, dificultando su recuperación.
  • La capacidad de contracción de fibras musculares disminuye.
  • Reincidencia de dolores incluso luego de días

Como evitar el ácido láctico

acido lactico como eliminarlo

Evitar el ácido láctico es una ventaja y una desventaja clara. Nuestro umbral, o mejor dicho capacidad de entrenamiento mejora cada vez que llegamos al punto máximo antes de pasar al sobre entrenamiento. Es ahí en donde aparece el ácido láctico y debemos dejar de entrenar. Mágicamente en cuestión de semanas y siguiendo este mismo plan con mejoras continuas en nuestra rutina podremos observar como el ácido láctico retrasa su aparición.

Este es el síntoma principal llamado progreso. En los hectomorfos es muy difícil la aparición del ácido láctico, por lo que deben entrenar pesado y a la vez con cuidado para evitar lesiones musculares.

Lo importante para evitar la aparición del ácido láctico es no parar de respirar correctamente. De esta manera alejaremos la posibilidad de que los niveles de ácido se eleven en el organismo y llegamos a un punto en donde el dolor sea insoportable.

En algunas personas puede aparecer el dolor sin si quiera estar cansados y esto es signo de no haber hecho de muy buena manera los ejercicios de respiración en una rutina de cualquier tipo.

Parece irónico, pero según lo descrito anteriormente, lo lógico para evitarlo es adaptándolo a nuestro cuerpo. Mientras más nos acostumbremos a ese pequeño dolor generado luego de una rutina, el organismo tendrá la capacidad de adaptación, ya que podrá utilizar ese mismo ácido láctico como fuente de energía en nuestro hígado. Aunque no lo creas, es parte del proceso llamado glucogénesis.

Secretos para tolerarlo

acido lactico como evitarlo
crear resistencia al acido lactico

A decir verdad, no son secretos, pero en realidad son muchas cosas que se les ha olvidado llevar a cabo a la mayoría de los deportistas. Entre ellas tenemos:

  • Tomar al menos 1 litro de agua durante los ejercicios: excelente estimulante para absorberlo
  • Bicarbonato: es ideal para disolverlo. No en mayor medida, pero si sentirá alivio.
  • Consumir alimentos ricos en vitamina B en nuestra dieta.
  • Alimentos y suplementos con magnesio: espinaca, frijoles, legumbres, algas marinas, almendras, etc.
  • Grasas buenas provenientes de pescados como el Salmón y atún.

La dieta mediterránea se adapta muy bien a estos requerimientos y puede ser una aliada no solo al momento de perder peso, sino también a mejorar los entrenamientos.

Recomendaciones

Recuerda que evitar el ácido láctico del todo no es bueno, pero tampoco te excedas, debes buscar el punto intermedio para sacarle el provecho de la mejor forma.

Si tienes dudas puedes contactarnos a través de Instagram, como entrenadores personales estamos dispuestos a ayudarte.

Deja un comentario