Porque comprar proteína en polvo puede ser mala idea

La proteína en polvo es un suplemento alimenticio que ha incrementado su fama de manera exponencial con el paso del tiempo. Estas son producidas mediante la extracción de diversas fuentes como cierto tipo de plantas, carne, leche o soya.

En líneas generales, una dieta baja en proteínas puede afectar los músculos, ligamentos, cartílagos, piel, uñas y cabello. Esta deficiencia provoca fatiga, pérdida de masa muscular, caída del cabello, sistema inmunológico débil y fragilidad en uñas y piel. Así, las proteínas son extremadamente importantes, siendo un elemento básico multitareas en distintas funciones de nuestro cuerpo.

Sin embargo, las proteínas en polvo deben consumirse con cuidado. El exceso del consumo de proteínas es igual de dañino que su deficiencia, generando consecuencias como trastornos cardiovasculares. En cuanto a proteínas en polvo se refiere, es un tema que no todos saben llevar como se debe.

Piénsalo antes de comprar proteínas en polvo

Uno de los aspectos a considerar al comprar proteínas en polvo, son los aditivos. Es importante revisar la cantidad de azúcares, aceites y otros elementos que provocaría el incremento de la ingesta calórica diaria. Es necesario no dejarse llevar por el marketing engañoso y asegúrate que el producto cumple con los beneficios prometidos.

Más peligroso es que algunas de estas proteínas en polvo contienen agregados tales como esteroides, dopantes u otro tipo de estimulantes. Los suplementos proteicos que tienen su base en plantas podrían ser dañinos. Esto se debe a que algunas de estas fuentes vegetales absorben metales pesados del suelo.  Es necesario revisar de manera detallada antes de consumir proteínas en polvo, para evitar complicaciones futuras o ningún cambio en absoluto.

Por otra parte, la ingesta de polvos proteicos no es realmente necesaria si no estás dentro de un régimen nutricional deportivo que así lo requiera. Pueden consumirse proteínas naturales a través de los alimentos, con una dieta balanceada, evitando cualquier efecto secundario por la ingesta de polvos procesados.

Que proteínas puedo consumir en vez de la proteína en polvo

La pechuga de pollo, el yogurt griego, los garbanzos,  las almendras y  el maní son unas de las tantas opciones para suplir la ingesta proteica necesaria, de manera natural, con precios accesibles, por la naturaleza de los productos. La soya y quínoa destacan en esta lista por ser ricos en los aminoácidos esenciales.

Conclusión

Así que, al momento de comprar una proteína en polvo, es mejor sentarse a pensar dos veces sobre tal elección. Sus ventajas ante el estilo de vida llevado, teniendo en cuenta que ellas no están creadas para suplantar una alimentación sana.

Además, se estima que un aproximado de 0.8 gramos de proteína por kilogramo de peso corporal es la fórmula para estimar la cantidad de producto diario a consumir. Esto realmente varía dependiendo de diferentes condiciones.

Un atleta, en entrenamiento, puede ingerir el doble de esta medida, mientras que algunas personas de la tercera edad necesitan ingerir una mayor cantidad de proteínas. La opinión de los nutricionistas varía sobre la veracidad de esta fórmula.

NO COMPRES PROTEINA EN POLVO si no es necesario. La proteína en polvo se hizo para las personas que no les dio tiempo de cocinar pero quieren seguir una rutina alimenticia que contenga los nutrientes necesarios que le llevara directo a sus objetivos. En Locura Fitness siempre te hablamos con la verdad.

Puedes seguirnos en instagram para tener mas informacion acerca de nuestra asesoria personal.

Deja un comentario