La testosterona es una hormona que se produce en cantidades moderadas en los testículos de los hombres. Su función principal es la de mantener el deseo sexual a niveles moderados, además de contribuir significativamente en el desarrollo masculino a temprana edad. Sin embargo, las mujeres también son capaces de producirlas en cantidades bajas mediante los ovarios.
Luego de contribuir con el desarrollo, la hormona testosterona en adultos puede mantener los niveles de masa muscular óptimos. Ciertos niveles pueden variar según la genética de cada persona y es este uno de los factores que determina la densidad ósea y el tamaño de cada músculo.
Funciones anábolicas de la testosterona

La testosterona junto con los andrógenos es capaz de penetrar fácilmente la membrana celular, entrelazándose así con receptores esteroides. Es así como se transporta al núcleo celular para unirse al receptor del ADN. Luego aumenta la actividad del ARN polimerasa y la formación de ARN mensajeros para estimular la síntesis de proteína de todo nuestro cuerpo. En resumen, se une a nuestras células para acelerar mediante impulsos sintéticos el metabolismo.
La testosterona es muy anabolizante, tanto así que es incapaz pensar que el cuerpo que posea altos niveles sea capaz de entrar en catabolismo. Enumeramos cada una de las funciones positivas que ejerce:
- Aumenta la masa muscular
- Acelera la oxidación de las grasas
- Estimula la creación de glóbulos rojos
- Mejora la capacidad de recuperación del musculo
- Se obtiene energía inmediata gracias a niveles elevados de fosfocreatina
- Aumento de la densidad ósea
Cuanta testosterona produce el hombre a la semana

Un hombre común crea de 5 a 10 mg de testosterona al día, mientras que la mujer solo de 0,25 a 0,5mg. 95% de testosterona es producida en los testículos, mientras que el otro 5% es producido en glándulas suprarrenales.
Como usar la testosterona

Para usar la testosterona hay que tener en cuenta varias cosas, la salud y el objetivo que se quiere lograr. Su uso clínico es muy diferente del uso deportivo.
En el mercado existen 5 tipos de testosterona, clasificados en 4 de ellos.
- Propionato de testosterona: 50 mg por semana para uso médico por semana (300 a 700 mg para uso atlético por semana).
- Cipionato de testosterona: uso médico de (200 a 1000 mg por semana para deportistas)
- Enantato: 250 mg cada 2 a 3 semanas. 300 mg por semana para deportistas (no se recomienda en mujeres).
- Boldenona: No es permitido por médicos, su uso es exclusivo para animales. 200 a mg a 600 mg para atletas por semana es suficiente.
- Undecanoato de testosterona o Nebido: 1000 mg, correspondientes a 600 mg de testosterona.
Para querer usar alguno es importante primero que conozcas las ventajas, dosis y efectos de cada uno. Los mismos tienen su dosis correspondiente semanal para no caer en los efectos secundarios no deseados que la testosterona puede producir. Puedes leer más acerca de cada uno haciendo clic sobre el tipo.
La testosterona es usada en los ciclos de esteroides como la base principal, la cual suele combinarse con un EAA.
Efectos secundarios de la testosterona

Los efectos secundarios aplican para los 5 tipos de testosterona, ya que están clasificados de la misma manera. Esos son los siguientes:
- Ginecomastia
- Acné
- Cambios de humor: depresión e ira son los más comunes.
- Problemas renales
- Deficiencia respiratoria
- Pérdida del apetito
- Nauseas
- Dolor estomacal
- Erecciones frecuentes involuntarias
- Debilidad inusual
- Color de ojos amarillento
- Cambio de voz
- Caída del cabello
- Dolores de cabeza
Usar la testosterona correctamente es importante. De lo contrario pueden sufrir fácilmente cada uno de estos efectos a la vez, todo depende de la dosis que utilice bien sea en un tratamiento, o en un ciclo de esteroides para aumentar masa muscular.
Terapia post ciclo para usuarios de esteroides

Cuando se usa cualquiera de los tipos de testosterona en un ciclo de esteroides, una terapia de post ciclo (PCT) es muy importante. Nolvadex y/o HCG deben administrar solos o por separados, según la dosis administrada durante el uso de esteroides para poder rehabilitar el eje hormonal y activar la producción natural de la testosterona endógena.
Una terapia de post ciclo suele durar de 4 a 6 semanas. Nolvadex también se administra para evitar la ginecomastia, acné y caídas del cabello, aunque el Anaztrozol es mucho mejor.
El HCG en muchas ocasiones es administrado a final de ciclo, aunque algunas personas ven necesario usarlo al final junto con Clomifeno.
La regeneración del cabello a causa de la perdida por esteres como la Nandrolona puede darse a través del uso de Finasterine. Se debe administrar al menos 1 mg al día.
Evitar el post ciclo puede generar un daño irreversible en el eje hormonal, evitando recuperar los niveles normales de testosterona. Como consecuencia no solo se perderán las ganancias del ciclo, sino que se corre un alto riesgo de sufrir de hipogonadismo.


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